
En Roma el agua sigue inundando la primavera, y hoy inundara también el Tiber en su paso por la ciudad eterna.

Y en Paris los exámenes tienen a nuestra "corresponsal francesa" desconectada del resto del mundo...

A Italia viene la befana, que es una bruja vieja que trae dones a los que han sido buenos y carbón a los que no lo han sido tanto. Por si no teníamos bastante con el gordo de rojo destrozando nuestras tradiciones aquí tenemos a esta viejecita que destrona a sus majestades reales y deja a los niños italianos (y a los que ya no lo somos tanto pero nos sentimos igualmente inocentes el día de reyes) con un par de caramelos dentro de un calcetín o un trozo de turrón dulce. Y ya está.
De todos modos, como no soy de las que se pierde las cosas, y me gusta integrarme en la vida del país que habito iré a conocer a esta befana a la Plaza Navona mañana por la mañana. Y ya os contaré la experiencia.
Los que estáis en España, saludar a Melchor, Gaspar y Baltasar de mi parte, y si me dejasen algo bajo el árbol, ¿podríais mandármelo por correo?